INTUITION
A la intuición no se la ve llegar.
Tampoco es la mente,
más bien un latido.
Y tampoco es que se lo hayas pedido tú
Simplemente, se siente.
Aparece ella sola.
Es como un acto reflejo.
Y actúa.
Pura.
Desde lo más profundo de ti.
Eléctricamente ciega.
es como una onda expansiva.
Lo más bello de la intuición
es que
Cuánto más la escuchas y la sientes,
cuánto más le dejas un espacio para guiarte
cuánto más la dejas salir y actuar,
más lúcida,
más ámplia,
y más certera se vuelve,
te vuelves.
Porque la intuición es un pálpito
que te mueve
hacia aquello con lo que conectas.
Es tu voz interna susurrándote:
es por aquí.